
Querida y preciosa sangha:
Contemplando la terrible situación en la que se encuentra el mundo, podríamos dejarnos arrastrar por el desánimo y sumirnos en la melancolía a poco que nos descuidemos. Pero lo cierto es que los acontecimientos de estos tiempos convulsos, por desafortunados que nos parezcan, nos brindan innumerables oportunidades para ejercitar nuestra compasión y paciencia. En este sentido, este 2026 promete ser una fuente inagotable de inspiración para nuestra práctica espiritual. No nos queda más remedio que respirar —conscientemente— y ponernos a la tarea.
Sigue leyendo




